martes, 6 de diciembre de 2011

Invasion Islamica en España-Video muy convincente


Cataluñistán es una realidad cada vez mas visible, ya no es solo una proyección teórica, donde los síntomas y las consecuencias de la creciente podredumbre multicultural no pueden desligarse de sus causas.

¿Recordais cuando los dibujantes de El Jueves se "cagaron" a la hora de dibujar a Mahoma mientras unos dias antes no tuvieron reparos en representar a los tres Reyes Magos entregando un cofre lleno de mierda al niño Jesús? Quizás porque saben qué tipo de "tolerancia" gastan los musulmanes.

Mientras aquí tenemos que tragar con mezquitas, fiestas de los corderos degollados, ramadanes y demás atrasos, en el mundo islámico se sienten ofendidos por auténticas idioteces y a la mínima prohiben, recortan y censuran. Hasta iconoclastas y artistas de medio pelo han cedido, borrando y prohibiendo cualquier tipo de simbología occidental que atente contra la islámica. para no "ofender" sensibilidades que se sienten ofendidas hasta por respirar. Porque claro, aquí somos progres, tolerantes e idiotas, y debemos entender el rollo de siempre: que si su "cultura" es así, que si son otra "civilización", o que si dibujas a Mahoma les faltas al respeto (o te lapidan) y si aquí te mofas de nuestras costumbres, historia, cultura y tradiciones eres un héroe de izquierdas, multiculti y superguay que te cagas de la hostia. En fin, el problema es el de siempre: mientras haya hordas de progres analfabetos y descerebrados ocupando el más mínimo puesto de responsabilidad deberemos tragar con toda su estupidez. Y mientras el pueblo siga votando a esa escoria, tendremos tontería para rato.


Hay dos tipos de progres: los ilusos y los hijos de puta

Los primeros son unos ingenuos, pijos con aires "libertarios", por ignorancia (y por ser unos hijos de papá). Utópicos que aún creen en chorradas igualitarias, en mundos sin fronteras, en un crisol de culturas conviviendo todas armónicamente sobre un mismo palmo de suelo, gilipolleces que la realidad demuestra inviables, alejados ellos de cualquier problema gracias a la visa oro de papá.

Los segundos son unos cabrones de cuidado que se sirven del falso buenismo para salvaguardar sus poltronas y preservar sus intereses económicos en los órganos de poder, dentro del proyecto liberal y multiculturalizador que maquinan, permitiendo todo tipo de salvajadas contra el pueblo a cambio de un miserable porcentaje del PIB, de una ínfima recaudación a base de impuestos abusivos o de un puñado de votos. Les compensa. Y mientras les continúen saliendo los números, seguirá compensándoles. Y el dia que no, cojerán el primer avión hacia los Estados Unidos y se irán con esos "imperialistas" que tanto criticaban años atrás, y dejarán al pueblo y a los progres gilipollas aquí que se maten.

La única ventaja de los progres ilusos, que actúan por ignorancia y no por maldad e interés económico, es que a la primera morrada que se den o al primer lance que disloque su cosmovisión buenrrollista, abrirán los ojos y se cambiarán de bando. Yo ya he visto algunos de estos. Entonces, seguramente, serán los más radicales de todos; ya se sabe como es la fé del converso.

Pero mientras ésto no llega masivamente, cada día podremos seguir leyendo en la prensa noticias más propias de un país tercermundista que de un Estado europeo. Y a eso vamos con tanta política de integración. Integración de nosotros a ellos, claro está. Porque las medidas contrarias son tildadas de "fachas, racistas, xenófobas e islamófobas", y todo el corolario progre de adjetivos con el que colman a cualquiera que les avise sobre el peligro que representa el islam. Y los moros, mientras tanto, campando a sus anchas por España y entrando cada día a cientos, para engrosar esa quinta columna que ya tenemos en la retaguardia, esperando a que cualquiera de esos cretinos con turbante les anime a colocar bombas en aeropuertos o donde a más gente puedan matar.

Permitir esto es de ciegos. Los musulmanes son incompatibles con la libertad, con la democracia y con la seguridad. Por lo tanto deben de ser todos expulsados de España. Y con ellos pueden irse también esos que no paran de decirnos que simplemente tienen una "cultura" diferente. Que se vayan a practicarla a su tierra y nos dejen a nosotros en paz. Sí, ya sé, habrá también personas honradas entre ellos, pero como grupo, como masa de población foránea, como intrasociedad que son, representan un peligro que no podemos ni debemos tolerar, porque igual que hay justos entre ellos también hay fanáticos asesinos que pasan muy bien desapercibidos, valga solo recordar a los tres argelinos que apalearon hasta la muerte a un joven en Tudela. A grandes problemas grandes soluciones. Lo que no puede ser es que mientras aquí se abre un debate sobre la moralidad o la justicia de la expulsión, ellos acrecenten sus filas diariamente con intenciones conocidas de todos y sin ningún problema moral para ejecutarlas
Fuente: Deportaciones20

No hay comentarios:

Publicar un comentario